La Liga adelanta a Berlusconi y tiñe los resultados electorales en Italia de xenofobia

El Movimiento 5 Estrellas es el partido más votado y podría ser la llave para formar Gobierno.

Más allá de los resultados esperados por el promedio de los sondeos preelectorales, la Liga Norte, la formación eurófoba y xenófoba que dirige Matteo Salvini, cosecha una diferencia a su favor de tres puntos porcentuales sobre Forza Italia en las elecciones celebradas el 4 de marzo. En materia de inmigración, este sorpasso supone una radicalización frente a las posturas ya racistas de Silvio Berlusconi, que el 5 de febrero, hace justo un mes, prometía deportar a 600.000 inmigrantes sin papeles que se encuentran a la espera de que las administraciones italianas decidan su nueva suerte y que el Cavaliere tildaba de una “bomba social a punto de explotar”.

Días antes, el pasado tres de febrero, un atentado racista en la ciudad costera de Macerata, como señalaba Ana González-Páramo en eldiario.es, teñiría definitivamente la campaña de estas elecciones generales con mensajes xenófobos y racistas. El excandidato de la Liga Norte para la localidad del noeste Corridonia, Luca Traini, abría fuego desde su coche contra seis inmigrantes de origen nigeriano, quienes sobrevivieron de milagro. Según recordaba Diana Moreno en su artículo para Open Democracy, este ataque xenófobo correspondía a la vendetta por el macabro asesinato de Pamela Mastropiero. Dos semanas antes y tras el hallazgo en Corridonia del cuerpo de esta joven de 18 años, los carabineros arrestaron a un narcotraficante nigeriano como principal responsable.

Este clima de violencia dividió a votantes y políticos entre los discursos a favor y en contra de la inmigración. Manifestaciones como las del sábado 24 de febrero, convocadas tanto por la Liga Norte como por partidos minoritarios antifascistas como el USB en las principales ciudades, dieron buena prueba de ello. Por su parte, la mayoría de los candidatos se enfocaron en esta fractura social, prometiendo en sus discursos tanto reducir la acogida de refugiados como esas expulsiones de los sin papeles anunciadas por Berlusconi.

La victoria de la unión de las derechas

El promedio de sondeos preelectorales otorgaba una victoria a la coalición centroderechista: Forza Italia, el renacido partido de Silvio Berlusconi, lograba poco menos que el 20 por ciento de intención de voto, pero se presentaba junto a la Liga Norte de Matteo Salvini, a los Hermanos de Italia y a Nosotros con Italia. Estas tres formaciones defienden una Italia sin inmigrantes.

El sorpasso de la extrema derecha de la Liga (17,60 por ciento con el 90 por ciento de los votos escrutados) a la Forza Italia del Cavaliere (14 por ciento) hace prever un nuevo Gobierno más extremo. La formación de Salvini defiende abiertamente un lema que parafrasea al presidente de los Estados Unidos, “los italianos primero”, y llegó a pedir una “limpieza masiva con métodos contundentes” para librarse de los inmigrantes.

Cabe añadir que Berlusconi está inhabilitado para gobernar como condena por fraude fiscal, por lo que ha propuesto como candidato a primer ministro a Antonio Tajani, el actual presidente del Parlamento Europeo. Sin embargo, los datos de anoche hacen pensar que Tajani no será el encargado de formar Gobierno, sino Salvini, lo que supone un giro hacia las posiciones más extremas de la ideología antiinmigratoria.

En total, los conservadores sumaban el 35 por ciento de las virtuales papeletas: muy cerca del 40 por ciento necesario, pero insuficientes sin la suma de otro partido. Al cierre de los colegios de las 23:00 de la jornada del domingo, los sondeos a pie de urna les otorgaban una horquilla del 30 por ciento al 38 por ciento de los votos, por lo que partían como ganadores.

A pesar de que en las primeras horas de escrutinio los resultados oficiales apuntaban por primera vez un nuevo Gobierno para la coalición de derechas al superar el 40 por ciento de los votos, minutos después se estabilizaron hasta el 37 por ciento para la coalición.

El ganador no puede formar Gobierno

Por su parte, el euroescéptico Movimiento 5 Estrellas ha sido el partido más votado en estas elecciones, pero también debe pactar para gobernar. Fundado por el cómico Beppe Grillo en 2009, la transversalidad de su política no permite más que clasificarlo como una formación antisistema ecléctica en sus apuestas. Su programa para estas generales promete la creación de nuevas rutas para que más migrantes accedan al país de manera legal, pero en el Parlamento Europeo son socios de grupos racistas y de extrema derecha de Suecia y Reino Unido.

Liderado por Luigi Di Maio, con una imagen más moderada y fresca que Grillo, el M5E pone su transparencia por bandera como marca política, lo que les obliga a no casarse con ningún otro partido para formar coalición en un principio. Según el último recuento de las 13: 29 del día posterior a las elecciones obtendría el 32,46 por ciento de los votos, por lo que se espera que ejerzan un bloqueo para formar mayoría o incumplan su palabra y pacten con otra formación para liderar el Palazzo Montecitorio. A medida que pasaban las horas, los de Grillo comenzaban a celebrar la victoria. El congresista y miembro de su lista Alessandro Di Battista recordaba al principio del recuento que su partido será “la piedra angular” del nuevo Gobierno y que “todos tendrán que hablar con nosotros”. Ya esta mañana en conferencia de prensa, Di Maio calificaba de “victoria absoluta” unos resultados que no habían variado demasiado y con los que “asumen la responsabilidad” para formar Gobierno.

Por otro lado, la coalición de centro-izquierda liderada por el Partido Democrático con Matteo Renzi a la cabeza, ha sido la gran perdedora con cerca de un 23 por ciento de los votos, unos resultados que han activado los rumores de su dimisión.

Solo otro partido que concurre en principio en solitario, Libres e Iguales, alcanza el 3 por ciento necesario (3,4 por ciento con más del 90 por ciento de votos escrutados) para tener una representación en la cámara baja. Esta formación nace del ala más a la izquierda del Partido Demócrata en 2013 y fuerzas minoritarias de izquierda y tiene como candidato a Pietro Grasso, fiscal general antimafia durante el gran proceso contra la Mafia siciliana.

Alta participación

Por su parte, Emma Bonino y su formación progresista +Europa, parte de la coalición de Renzi, y con un mensaje claramente promigratorio, se quedaría fuera del Congreso y del Senado al no haber llegado al umbral de representación del 3 por ciento requerido por la nueva ley electoral (a las 13:29 tenía el 2,37 por ciento de apoyo, con 699.728 votos).

Finalmente, el neofascista Casa Pound, un movimiento vinculado ideológicamente al Hogar Social español, no estará representado en la cámara (con un 0,85 por ciento). La colaboración del partido más a la extrema derecha fue desechada incluso por Salvini durante esta semana, pero ha empujado al resto de partidos a asumir premisas contra los inmigrantes durante la campaña.

A pesar de que mediáticamente se ha señalado que la desafección política y las dudas iban a hacer mella en los ciudadanos, el Ministerio del Interior apuntaba al cierre de los colegios que la participación ha sido del 73,41 por ciento, solo un poco más baja del 75 por ciento de 2013.

La Fundación porCausa sigue de cerca el desarrollo del discurso antinmigratorio en Europa. Una investigación cuyos resultados pueden leerse y descargarse aquí.

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